Está a punto de acabar el partido y va a pitarse el fin del encuentro, de todos los encuentros. Que ya no
me quedo en el banquillo, que no jugaré más minutos si no voy a ser
titular. No me arriesgaré (más) a una lesión si antes no apuestas a mi favor. Sácame la tarjeta roja, que esto se ha acabado.
Horas, horas sem fim, pesadas, fundas, esperarei por ti até que todas as coisas sejam mudas.
Até que uma pedra irrompa e floresça. Até que um pássaro me saia da garganta e no silêncio desapareça.