miércoles, 23 de julio de 2014

Arrival


Daylight came at 4,30h, when we were somewhere in Germany, with a pink sunrise that made me stick my face to the car window for hours. We had been travelling since around 22h and the kids where completely asleep under their covers, just as if they were in their own beds. By then we had stopped two times and we had driven through the amazing Hamburg's harbour. In the middle of a very dark night, the thousand lights of the port had me thinking that we had travelled not only in space, but in time. It felt just like looking at the future.


When we crossed the border and entered Denmark, my tea was getting cold as my eyes were getting heavy, so I finally decided not to fight it anymore, put my legs on the car's door and moved in my seat until I could find a not-so-uncomfortable position. Then I don't remember anything else.



P woke me up gently and pointed to the window: “The bridge”. With great effort, I half-opened my eyes and looked out -everything was so blue. We were crossing the sea to the island where we are going to live for the next month. See and sky where surrounding us in a day so bright that woke me up completely within seconds. The wide range of blues outside was only broken by a few little white boats that sailed peacefully in the surprisingly calmed sea.
(...)


This place has something special, that lingers under its very-normal appearance, that makes you feel at home as soon as you arrive. The green, the blue, and the yellow waves of grain hills that move softly along with the wind make me feel in peace. The silence and -as a part of it- the sound of the water, the leaves moving with the breeze and my steps on the dusty path... definitely, peace is the right word in here.

domingo, 29 de junio de 2014

jueves, 5 de junio de 2014

miércoles, 4 de junio de 2014

sábado, 10 de mayo de 2014

miércoles, 7 de mayo de 2014

Meses, días, horas, minutos, segundos


"¿Usted cree que es poco tiempo? Pues a mí me da que el tiempo es corto si no se cuenta. Yo he contado todos los días. He contado todas las horas, todas las campanadas que me faltan de ella. Dos meses son muchas campanadas, para contarlas yo solo".

jueves, 24 de abril de 2014

viernes, 11 de abril de 2014

Proyecto de vendaval


Protagonista central
de todas mis pantallas,
no sé de dónde vendrás,
pero yo voy de ahora en más
a dondequiera que tú vayas. 

J.Drexler

martes, 1 de abril de 2014

Envueltos en novedad


"Home is now behind you. The world is ahead".


- Y, entonces, esa extraña sensación de ¿ahora qué?
So far, so good. 

sábado, 15 de marzo de 2014

Pájaros de la mañana


No quiero
contigo cama ni cena,
y no hay minuto del día
que estar contigo no quiera,
porque me arrastras y voy,
y me dices que me vuelva
y te sigo por el aire
como una brizna de hierba.

- Lorca. La vida.

viernes, 7 de febrero de 2014

Perfecto desorden

"Los legados más importantes que los padres pueden dejarles a sus hijos son dos: uno son las raíces; el otro, las alas".

(A puntito de volar)

miércoles, 22 de enero de 2014

Slow is the night




- Y tú, ¿por qué me sigues si estoy huyendo?

martes, 7 de enero de 2014

Nudismo


Esto empezó con Jesús Terrés. Sus términos me empujaron a juntar todas estas letras que, al final, no parecen tener demasiado sentido. Pero aquí van las cosas que amo, así, sin más, siguiendo las condiciones del propio Nada Importa: "sin orden, sin propósito, (segundas) intenciones ni hostias".



Despertarme con nieve. El helado de coco de Los Italianos. Las noches de verano con jersey. El olor a albahaca. Llorar con Sayuri y el Presidente. Algunas tardes de domingo. Que llegue el otoño y empiece a hacer frío. Pamplona. Cantar desafinando en los viajes en coche. La expectación. Los viernes por la tarde. Los regalos sinceros. Un beso bajo la lluvia (y mojarme mucho). Frida Kahlo. Una botella fresca de Gewürztraminer para compartir (a veces, también me vale un Txakolí). Las sonrisas indisimulables. Una sala de cine vacía. Desayuno con Diamantes. Las golondrinas (vuelvan o no). Que juegues con mis dedos. La playa -el mar- con mal tiempo. Los abrazos inesperados. Los abrazos sin aire. Los abrazos por la espalda. Los abrazos. Tapear. Sweet Caroline. El polvo de buenos días. “Y entonces, como en todos los momentos importantes de mi vida, dejé de pensar”. Cuando alguien habla de lo que ama. Ho Hey. El Toblerone. Los reencuentros. “Adán y Eva”. Las combinaciones improbables. Reírme hasta que me duela el estómago. Que me dejen notas por casa. Paul Newman (y Joanne Woodward). Mis muñecas. Tu espalda. Aunque tú no lo sepas.

Las tormentas. Mafalda. Chocolate con nata y churros en la Granja Anita. El último día antes de vacaciones. Acostarme en sábanas limpias. Madrid en otoño. Madrid en invierno. Madrid. Los planes improvisados. El sexo sin gilipolleces. Nuestros bares. Skinny love (por eso no la escucho). Las bodas. Antonio López. La aventura. El momento inmediatamente anterior a un primer beso. Stubborn love. Los amigos de la palma de la mano. La ventana de mi habitación en Huesca. La voz de Silvia Pérez Cruz. There's a light that never goes out. Ver a mis padres felices. Los campos de amapolas/girasoles. Quique González. La piel de gallina tras una caricia. Ponerme los cascos y echar a andar. Visitar cementerios. El olor a vainilla. Laberinto. El color indefinible de esos ojos. Estrenar zapatos. Lauren Bacall. Reconciliarse (a ser posible, un par de veces) después de una buena bronca. El clic. Que me sorprendan. Hacer un bizcocho. Sentir que te acercas (en todos los sentidos). Hallelujah. La palabra “confitería”. Los silencios cómodos. Bajarse del tren en Viena. La sensación de llevar los dientes recién lavados. El verde-verde. La sonrisa de Vivien. Los marrons glacés. Que me cojas de la mano. Un picnic con sol. Las postales. Ikea en 500 Days of Summer. Cuando Elisa preguntaba “ñana?”. Mis Dr Martens. Que te la juegues un poquito (y mejor si es por mí).

Danny Boy. El queso. Carl y Ellie en Up. Los besos robados. Las buenas historias. Que Galia salga a recibirme. Pintarme las uñas. El 2.55 de Chanel. Tiny Dancer. Que me desabroches el vestido. Comprar libros. Desayunar salado. El olor a hierba recién cortada. Que el avión empiece a despegar. Bilbao. Recibir una carta escrita a mano. Los aquí-te-pillo-aquí-te-mato. Las papelerías. Espíritu Santo y El Barco. Que me mires así. Cenar fuera. Las canciones que me hacen saltar y bailar (aunque sean de One Direction). La música que me emociona. La música. Llevar el pelo recién lavado. True Grit. El miedo a (decirte) lo que siento. Mi calle de cerezos japoneses. Los ojos de Elizabeth. Un té con miel en una taza antigua. Me and Bobby McGee. El roce de (sus) dedos en (mi) espalda. Las rayas marineras. “Pá qué le digo que no, si sí”. Notar que intenta impresionarte y saber que no le hace falta. El almendro de nata. Esa escena de El Graduado. Mis gafas de sol. El Café de la Luz. Las máquinas de escribir. Leer al Guardián. El mundo de un niño pequeño. Utrecht. “Los chicos que leen y que se pasan la mano por el pelo mientras leen y se quedan despeinados". La urgencia mutua. Fresas con yogurt. Perderme en un libro. Escarlata. El movimiento de una falda al andar. El frío. Lo que te escondo. Lo que logras descubrir.