miércoles, 16 de diciembre de 2009

Como los turrones

Que nieva porque vienes, lo sé, porque vuelves a casa como los turrones, que ya era hora y empezaba a estar harta de necesitarte.. Que así es lo de echar de menos, y yo no tenía ni idea, pero ya se acaba y, aunque sean dos días, van a ser perfectos, tan perfectos como siempre.
Ya no se me va la sonrisa de la cara, y cuando pienso que aún quedan 36 horas, creo que me volveré loca antes.
Y, mientras tú vuelas de vuelta y te concentras en los cacahuetes y el uniforme de la azafata que te ofrece algo de beber, yo revoloteo por la habitación, y tiro ropa sobre la cama incapaz de decidirme, y hago y deshago planes, y coso y descoso ideas, y me miro de reojo al espejo. No puedo estudiar, ni leer, ni centrarme en lo que me dice la gente. Pues nada, me voy a la ventana, a seguir viendo nevar.
Es que nieva porque vuelves, ¿sabes?

martes, 8 de diciembre de 2009

Él es mi héroe





(En mi próxima reencarnación, quiero ser un kiwi)

Al menos esto creo que aprendí