jueves 19 de noviembre de 2009

4


Que los porqués ya te los sabes, y nunca te han hecho falta para saber lo que pienso. No me pongo lacrimógena, para eso ya están las madalenas con queso. Mejor sonreímos y nos tomamos un café, de esos que se estiran hasta que oscurece y mi madre empieza a llamar cabreada. No, no te cojas el coche, que así te acompaño hasta el final del Parque o el semáforo de las Cuatro Esquinas. La siguiente vez que se ponga verde, nos vamos [..] bueno, a la siguiente ya seguro, eh?
Que tiempo para ti nunca falta, pero que me faltas tú. Que te echo de menos, y que me sigues debiendo una visita. Llámame Pequeño Saltamontes, y hazme entrar en razón, como siempre. Como siempre.







Y toca mi canción, anda.

viernes 30 de octubre de 2009





..V is very very..extraordinary..

miércoles 14 de octubre de 2009

Pelearé hasta el último segundo y mi epitafio será "No estoy de acuerdo"

martes 13 de octubre de 2009

Cierro los ojos fuerte fuerte, como la niña pequeña que no consigo dejar de ser.
Los cierro para que no se note que hoy están un poco así como de lluvia. También lo hago porque pienso que, cuando los abra, a lo mejor habrá cambiado algo.
Los abro despacito, para dar tiempo a que todo se reorganice, a que todos se coloquen en su sitio con la idea de sorprenderme. Los abro con un poco de miedo y también con un poco de esperanza.
La estúpida esperanza que sigue diciendo quizás, y lo acaba gritando más alto de lo que suena mi imposible.
Los abro y..¿qué?
Todo igual, igual, igual, igual, igual.
El mismo maldito igual de siempre.

pd: No es el cuervo que dice nunca más el que me da tanto miedo.

lunes 5 de octubre de 2009

Parece distinto

Cuestión de una de esas casualidades en las que no confío, o quizá de un destino como ese en el que no creo.
Cuestión de azares, fortunas, suertes o planes maestros. Cuestión de un camino que seguir o que evitar.
A lo mejor tenía que pasar, o puede que fuese una improvisación, pero alguien nos puso ahí. A los dos.
Y alguien -el mismo que antes u otro,qué más da?- cruzó nuestras miradas. Nosotros nos limitamos a apartarlas.
Y ya nada volvió a ser igual.

viernes 25 de septiembre de 2009

Lo que quiero, lo que tengo, lo que hay

Quiero a alguien que cuando me ponga borracha me lleve a casa en brazos, que me rompa las medias con la boca y luego me compre otras, que me haga el amor contra la pared y se meta conmigo en la bañera, que se pierda conmigo para después rescatarme de laberintos sin sentidos, que saque la espada y me defienda de víboras, pirañas y putas, alguien que cosa disfraces a mis días malos y los convierta en buenos, que no se enfade si no me entiende, ni me entiendo y lo mareo, que me saque la lengua cuando me ponga tonta y me haga enmudecer, que no dé por hecho que siempre voy a estar ahí pero que tampoco lo dude, que me haga sufrir porque sí pero que no me venda amor eterno manoseado, alguien que no pueda caminar conmigo por la calle sin cogerme de la mano, que no me compre con regalos pero que tenga mil detalles de papel, que no le guste verme llorar y me haga reír hasta cuando no tengo ganas, que de vez en cuando decida perseguirme en los bares y conocerme otra vez. Que me mire, lo mire, y me tiemblen las piernas sin remedio.

Alguien que esté loco por mí, y no se le olvide decírmelo los días de resaca...Que si se pone animal, sea sólo en la cama, y me mate a besos por la mañana, que no se acostumbre a mí y deje de inventar nombres nuevos para despertarme, que si mira a otra, luego me guiñe un ojo y se ría de mis celos de hojalata...y, sobre todo, que no tenga que perderme para darse cuenta de que me ha encontrado.

miércoles 9 de septiembre de 2009

Besos de salsa de tomate

Cuando digo que son cuatro, todo el mundo se asusta y me mira con compasión. No entienden que, para mí, ya no podría ser de otra manera.
Que ya son un poco mías, que tampoco yo puedo esconder la cara de tonta que se me pone cuando aparecen con un dibujo poblado por sirenas con un "For Elisa" grande en el centro, o un imán que es un monstruo verde "pero que se le mueven los ojos y todo,eeeeeh?". También son un poco mías, y también a mí me dan ganas de llevar una foto en la cartera para enseñársela con orgullo a todo el mundo.
Que nunca habría pensado que fuera tan divertido jugar en inglés, y hacer como que no ves esos pies que asoman tras las cortinas o debajo de la mesa. Y hacer puzzles y más puzzles porque Leyre sólo quiere contigo, y que no cene hasta que tú no te sientes a su lado y que su madre la tenga que despegar de ese abrazo a tu cintura que parece que nunca acaba.
Que la cena es otra aventura en la que los macarrones se comen de uno en uno y separados por colores, y que volver a casa llena de manchurrones sólo hace que sonrías como una tonta por la calle y la gente te mire raro.
Y que no tiene precio que anuncies que te vas y esa lengua de trapo grite "esooooooooo" mientras te estira del brazo para que te agaches y dejarte un beso pegajoso de salsa de tomate en la mejilla, y te mire con sus ojazos verdes, preguntando "ñana?".
Que sí, que mañana vuelvo, ¿cómo no voy a volver?